ARGO – Damos vida a los años

Mi abuela me decía que no hablara con desconocidos, así que permíteme presentarme:

SARA GÓMEZ

Trabajadora social de vocación y profesión.

Me dedico a facilitarte la vida, ayudándote con tus familiares más mayores, con tu padre y madre.

Mi misión es que tus padres vivan su vejez con calidad de vida, sintiéndose respetados y reconocidos. Y que tú puedas atender a tus obligaciones.

Mi vínculo con las personas mayores empieza por mis abuelos.

Sé el ritmo de vida que llevamos, y no es fácil.
Trabajo, hijos y además comenzar a cuidar de tus padres.

Mi vínculo con las personas mayores empieza por mis abuelos.

Ellos vivían en el piso de arriba, justo encima de mi casa.
Recuerdo los macarrones de mi abuela y el chocolate en trocitos de mi abuelo.

Recuerdo sus ¿qué tal hija? y lo bien que se lo pasaban cuando les hacía mis espectáculos en el salón de casa.

Mi abuela les decía a sus amigas que no le hacía falta ir al teatro porque me tenía a mí.

Ellos me transmitieron el valor de la familia, el ser buena persona ante todo y luchar por mis sueños. Como ellos lo hicieron.

Siempre sentí un vínculo especial con las personas mayores. Me transmiten ternura y sabiduría.

He combinado mis estudios y trabajos con tareas de voluntariado con personas mayores en residencias.

Laboralmente he trabajado con diferentes colectivos.

En los últimos años he tenido la oportunidad de trabajar en empresas del sector de la tercera edad. Cara a cara con ellos y sus familias.

He tenido experiencias laborales difíciles, es verdad. Esto me hizo parar y reflexionar cómo quiero vivir mi vida.

Y me prometí que iba a crear mi propio proyecto, donde pudiera trabajar a mi estilo y acorde a mis valores.

Y de esta promesa nace ARGO

Ahora soy la jefa de mi vida y estoy convencida de que mi destino es"dar vida a los años”.

He creado dos grandes servicios para hacer tu vida más fácil.

El primero tiene que ver con que tus padres sigan viviendo en su casa, en su pueblo, donde han crecido, donde tienen a sus vínculos.

Para ello selecciono a cuidadoras que acompañan a tus padres en sus hogares.

Y el segundo, son actividades que estimulan el cerebro de tus padres, para detener lo máximo posible el deterioro de la memoria y sigan activos.